IV.V. CONSECUENCIAS EN LA VIDA COTIDIANA
Se ha señalado que la mayor parte de las instituciones religiosas esperan que las creencias religiosas, la participación en rituales, las experiencias religiosas y el conocimiento de los principios doctrinales tengan consecuencias en la vida cotidiana de los adherentes. Como mencionáramos al referirnos a las definiciones funcionales de la religión, la Cienciología postula que mediante su práctica y entrenamiento las personas: se liberan de miedos irracionales y enfermedades psicosomáticas; obtienen mayor calma, equilibrio, energía y comunicatividad; reparan y revitalizan sus relaciones con los demás; alcanzan sus metas personales; descartan sus dudas e inhibiciones adquiriendo confianza en sí mismas; sienten alegría y razonan con claridad, alcanzando felicidad.
Otra de las modificaciones que la Iglesia de Cienciología espera de sus adherentes es que ayuden a otros individuos para cambiar las condiciones que creen que deben mejorarse, incentivándolos para que se conviertan en auditores:
"La necesidad de auditores es enorme, ya que está muy claro que sólo se puede salvar a las personas de una en una. A diferencia de las religiones de grandes congregaciones, esta salvación ocurre en Cienciología fundamentalmente en una relación de uno a uno entre auditor y preclear. Muchos cienciólogos se entrenan para convertirse en auditores y cualquier persona que quiera ayudar a sus semejantes puede hacer lo mismo. Pero, el hecho de que uno pueda alcanzar una habilidad para manejar la vida, mayor de lo que jamás creyó posible, no es menos importante. No existe ningún propósito que valga más la pena que ayudar a otros, ni hay mejor forma de lograr este propósito que convirtiéndose en auditor. Los auditores ponen en práctica en la auditación, lo que han aprendido para ayudar a otros individuos y para cambiar las condiciones existentes en donde encuentran que deben mejorarse.
Esta es la misión del cienciólogo entrenado y es en su comprensión, en su compasión y en su destreza, donde residen los sueños de un mundo mejor". (Iglesia de Cienciología, 1993: 169).
Podemos señalar, entonces, que como la mayoría de las instituciones religiosas, la Iglesia de Cienciología espera que la adquisición de sus creencias, la participación en sus rituales, las experiencias directas de la realidad última y el conocimiento de sus principios doctrinales tenga consecuencias en la vida cotidiana de sus adherentes. Estas consecuencias incluyen: el aumento de la capacidad para manejar la propia vida; el incremento de las propias habilidades y una mayor disposición y capacidad para ayudar a otros.
En suma, se observa que la Iglesia de la Cienciología espera que sus adherentes sean personas religiosas, en el sentido que las definiciones analíticas de la religión dan a este término. En efecto: proporciona contextos para que los adherentes compartan sus principios doctrinales y espera de ellos que participen en actividades rituales, alcancen una experiencia directa de la realidad última, adquieran información sobre los principios de su fe y experimenten consecuencias en su vida cotidiana. Consecuentemente, para las definiciones analíticas de la religión, la Iglesia de Cienciología constituye una institución religiosa, ya que sus expectativas en relación a sus adherentes corresponden a las que tales instituciones esperan de los individuos religiosos.