V. EL CULTO EN CIENCIOLOGÍA

No hay ninguna definición rigurosa de culto que pueda aplicarse a todas las formas de culto con total imparcialidad. Al final de la sección II, que trataba sobre los rasgos de la religión, señalé que toda religión tendrá tres rasgos (un sistema de creencias, prácticas religiosas y comunidad religiosa) en alguna forma, pero no habrá dos religiones que los tengan exactamente en el mismo grado o de la misma forma. Estas variaciones son lo que hacen que cada religión sea única. El catolicismo romano, la ortodoxia oriental y el alto anglicanismo ponen un enorme énfasis en ceremonias intrincadas, incluyendo vestiduras, procesiones, velas, himnos, iconos, agua bendita, incienso, etcétera. Por otra parte, en muchas sectas protestantes estrictas, como los Hermanos, tales formas ceremoniales recargadas son consideradas como algo supersticiosas, por no decir idólatras. En estas ramas del cristianismo, el culto se reduce a pregonar la Palabra, quizás unos cuantos himnos, y a la oración. Entre la Sociedad Religiosa de Amigos ­conocida más comúnmente como los Cuáqueros­ la Reunión para el Culto consta, no de ningún acto externo, sino que se trata de una reunión en silencio durante la cual los miembros pueden o no compartir una breve palabra de inspiración. De igual forma, el acto central de culto en los monasterios budistas es la meditación totalmente silenciosa por grandes períodos de tiempo, centradas, no en venerar a una Deidad Suprema, sino en extinguir al yo y en liberarse de los enmarañamientos de la existencia.

La imposibilidad de descubrir cualquier definición absolutamente rígida y fija del culto requiere mantener un concepto flexible para estudios comparativos. La mayoría de las definiciones de diccionarios intentan resolver este problema incluyendo varias ideas sobre el concepto de culto. En primer lugar, el culto puede incluir ideas de "ritos" y "ceremonias". Algunos entendidos de la religión ven a los ritos y ceremonias como transformadores. En el rito cristiano del bautismo, por ejemplo, un iniciado se transforma de un estado (el pecado) a otro (gracia). En las sociedades primitivas, los ritos de transición transforman a los neófitos de la niñez a la edad adulta. El proceso de auditación de Cienciología de pasar del estado de "preclear" a "clear" sería transformador en ese sentido. Por otra parte, las ceremonias son consideradas como confirmatorias, es decir, afirman y confirman el statu quo. Varias formas de servicios sabáticos y dominicales a menudo son ceremonias en este sentido. Las ceremonias confirman a la comunidad creyente su condición como un organismo de culto y su identidad como una religión. A menudo, aunque no necesariamente siempre, los adornos que incluyen vestiduras, ritos y ceremonias, son acompañados de danzas elaboradas, rociaduras sagradas y purificaciones, sacrificios de animales o comida, gestos como bendiciones, y así sucesivamente.

En segundo lugar, los entendidos de la religión reconocen universalmente que los ritos y las ceremonias no pueden ser la meta única y final del culto. De ahí que la mayoría de las definiciones incluyen conceptos adicionales, como "prácticas", "actos" y "conmemoraciones". Estos conceptos adicionales están incluidos en definiciones comunes por buenas razones. El culto de una persona puede ser la superstición de otro. Y lo que puede parecer un acto sin significado para un creyente ­por ejemplo, hacer la señal de la Cruz para un protestante­ puede ser un acto de devoción para otro. De ahí que los entendidos se ven obligados a ver a los actos religiosos en el contexto de la religión específica en su totalidad, es decir, en cuanto a las metas e intenciones finales del cuerpo de creyentes. El entendido no tiene que creer lo que el creyente cree, pero si quiere de verdad entender los fenómenos religiosos, ese entendido debe tomar un paso en la dirección de creer como el creyente cree. Es sólo con esta postura que el entendido puede determinar cuáles actos, prácticas y conmemoraciones constituyen el culto en una determinada comunidad religiosa.

Bajo la definición más amplia de culto religioso (actos, prácticas, conmemoraciones) podemos incluir temas tales como el estudio de textos sagrados, el entrenamiento de otros en el estudio y la recitación de estos textos y varias otras formas de instrucción religiosa. Algunas religiones llegan al punto de imbuir estos tipos de actos con ceremonias sagradas. En los monasterios japoneses zen he observado a principiantes del zen llevando ceremonialmente copias del Sutra de Loto y memorizándolo solemnemente por medio de cánticos ritualizados. El estudio del Talmud en los yeshivas judíos adquiere un carácter ritual similar.

En las muchas variedades del culto religioso, el entendido puede detectar dos orientaciones fundamentales. Una corriente de culto es más celebratoria, y gira alrededor de ceremonias; la otra es más instructiva, y gira alrededor de la meditación.

La pregunta de si la auditación y el entrenamiento pueden ser formas de culto, naturalmente puede surgir en las mentes de los seguidores de las religiones de corrientes principales del Occidente, a saber, el judaísmo, el cristianismo e islamismo. En estas religiones, el culto gira principalmente, pero no exclusivamente, alrededor de las celebraciones públicas, los días festivos, sermones, el canto de himnos, el culto sabático y dominical y varias devociones. Aunque uno puede encontrar este tipo de culto abundantemente representado en la religión oriental, existe una tendencia fundamental en las muchas corrientes de piedad oriental que ponen mayor énfasis en la meditación e instrucción. Como se ha señalado anteriormente, en el hinduismo vedanta y el budismo zen, el culto gira alrededor, no de la celebración, sino de la meditación y el estudio de sutras, libros espirituales. En el zen, este estudio espiritual a menudo es acompañado por meditación en koans, dichos cortos, concisos y a menudo contradictorios, que ayudan al devoto a romper la cáscara de la conciencia ordinaria para que pueda lograr satori, ilustración súbita.

Aunque el descubrimiento y codificación de la tecnología de auditación le pertenece exclusivamente a L. Ronald Hubbard, la Iglesia de Cienciología y el propio L. Ronald Hubbard siempre han reconocido que Cienciología tiene similitudes con ciertos aspectos del hinduismo, y sobre todo con el budismo. Cienciología comparte con ambas tradiciones religiosas una creencia en común de que el proceso central de la salvación es la transición de la ignorancia a la ilustración, del enmarañamiento a la libertad, y de la ofuscación y confusión a la claridad e iluminación. Hace algunos años, publiqué un artículo sobre la relación de Cienciología con el budismo: Frank K. Flinn, "Cienciología, un budismo tecnológico" en Joseph H. Fichter, editor, Alternativas a las Iglesias de Corriente Principal Americanas, Nueva York: Paragon House, 1983, páginas 89-110. En consonancia con estas tradiciones orientales, Cienciología muy lógicamente ve el culto no tanto en el modo de celebración y devoción, sino en el modo de meditación e instrucción, el cual enfatiza la conciencia, la ilustración, o, para usar el término de Cienciología, "clearing".

Como un aparte importante, uno no querrá decir que la forma de culto meditativa e instructiva está ausente en el Occidente. El piadoso judío ortodoxo cree que el estudio con devoción del Tora o la Ley es una forma, quizás, incluso la única forma, de culto. De ahí que los judíos ortodoxos organicen yeshivas, los cuales están dedicados al estudio reverente del Tora y el Talmud. Un yeshiva no es simplemente un lugar para la educación ordinaria; es también un lugar de culto. De igual forma, los musulmanes han organizado kuttabs y madrassas para el estudio devoto del Corán. De similar forma, algunas órdenes religiosas monásticas católicas romanas, muy notablemente los cistercienses y trapenses, dedican gran parte de su culto al estudio y meditación silenciosa en textos sagrados.

Sin embargo, por lo general, la meditación, el estudio sagrado y la instrucción no son consideradas como formas de culto en el Occidente tanto como en el Oriente. En la India, es una práctica común para las personas de edad avanzada vender todos sus bienes materiales, ir a un sitio sagrado, como el Varanasi (Benares) en el Ganges, y pasar el resto de sus vidas, de vez en cuando llevando a cabo pujas u ofertas rituales, pero más que nada meditando sobre cosas divinas. Para el hindú corriente, tal meditación es la más alta forma de culto posible.

Apartando estas discusiones, es muy evidente que Cienciología tiene tanto las formas típicas de culto ceremonial y celebratorio como su propia y singular forma de vida espiritual: la auditación y el entrenamiento. Por comparación y contraste, la iglesia católica romana considera que todos sus siete sacramentos son formas de culto. Es por eso que los sacramentos son administrados principalmente en sus iglesias por el clero ordenado. Los sacramentos son administrados fuera de las iglesias sólo en circunstancias especiales, como administrarlos a los enfermos. Los siete sacramentos incluyen el bautismo, la confirmación, la confesión, la contrición, la Eucaristía, el matrimonio, las órdenes sacramentales y la unción de los enfermos y débiles. Pero el "sacramento de todos los sacramentos" para los católicos romanos es la Eucaristía, comúnmente llamada misa, que celebra la muerte y resurrección de Jesucristo y su presencia entre la comunidad creyente.

La Iglesia de Cienciología también tiene, por decirlo así, su "sacramento de sacramentos", a saber, la tecnología de auditación y entrenamiento. El objetivo religioso principal de todos los cienciólogos practicantes es llegar a "clear" y lograr la condición de Thetán Operante, el cual domina la "vida, pensamiento, materia, energía, espacio y tiempo". Los medios religiosos centrales a estos fines son los niveles complejos, o grados, de auditación y entrenamiento. La tecnología de auditación y entrenamiento es de tanta importancia religiosa para el cienciólogo como lo es la Eucaristía para el católico romano. Así como los católicos romanos consideran que los siete sacramentos son el medio principal para la salvación del mundo, los cienciólogos consideran que la tecnología de auditación y entrenamiento es el medio central para la salvación, a la cual describen como la supervivencia óptima en todas las dinámicas.
 
 

Como entendido de religión comparativa, yo contestaría la pregunta: "¿Dónde tienen los católicos romanos lugares de culto?" con la respuesta: "Donde se ofrecen los siete sacramentos a los seguidores como cosa natural". A la pregunta: "¿Dónde tienen los cienciólogos lugares de culto?", contestaría: "Donde la auditación y el entrenamiento sobre la escritura de Cienciología son ofrecidas a los feligreses como cosa natural". Las obras de Hubbard sobre Dianética y Cienciología constituyen las sagradas escrituras de la Iglesia de Cienciología. La gran mayoría de estas obras está dedicada a lo que los cienciólogos llaman la tecnología de auditación y la administración y entrega de auditación y entrenamiento a los miembros. La sola preponderancia del énfasis en la auditación en las obras de Hubbard convencerán a cualquier entendido en religión que la auditación y el entrenamiento son prácticas religiosas centrales y las formas principales de culto de la Iglesia de Cienciología.

Como entendido en religión comparativa, puedo afirmar sin titubeos que la auditación y el entrenamiento son formas centrales de culto en el sistema de creencias del cienciólogo. En segundo lugar, los lugares en donde la auditación y el entrenamiento son ofrecidos a los seguidores son inequívocamente centros de culto de Cienciología.
 

Frank K. Flinn
22 de septiembre de 1994
 

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