VIII. CIENCIOLOGÍA EN SUDÁFRICA

En Sudáfrica, el gobierno de segregación racial ("apartheid") intentó negarle la condición de religión a la Iglesia de Cienciología a principios de la década de 1970. La Comisión de Investigación del gobierno planteó que Cienciología no debía ser reconocida como una "verdadera Iglesia" porque, supuestamente, no predicaba la Biblia como la Palabra de Dios; no promovía una "doctrina sana" sobre el pecado y la redención; y no proclamaba a Cristo como único redentor de la humanidad. Aunque esta Comisión de Investigación decidió no recomendar la prohibición de Cienciología, consideró, sin embargo, que la Iglesia de Cienciología carecía de la "santidad" necesaria para ser considerada una iglesia o una religión en Sudáfrica.35

Irónicamente, esta comisión oficial se negó a reconocer la legitimidad de un movimiento religioso que había ofrecido su apoyo a Sudáfrica. Como mencionó la Iglesia de Cienciología en su respuesta a la comisión, la Iglesia y su fundador fueron activos en la defensa de la causa de Sudáfrica.36 Mientras que la Iglesia de Cienciología era en un principio una religión apolítica, una Iglesia abierta a personas de cualquier tendencia o compromiso político, L. Ronald Hubbard declaró explícitamente su apoyo a favor de Sudáfrica en su lucha contra el comunismo internacional. "Probablemente, la única nación de la Tierra con voluntad para luchar contra la subversión", escribió Hubbard en 1961, "es Sudáfrica". En lugar de una solución militar, sin embargo, Hubbard ofrecía la tecnología religiosa de la Iglesia de Cienciología. "Para cambiar esta corriente", exhortaba, "utilicen E-Metros, no armas".37

Habiendo recorrido Sudáfrica a principios de la década de 1960, L. Ronald Hubbard desarrolló un claro interés por esta nación y su pueblo. Como se menciona en la obra de referencia estándar de la Iglesia de Cienciología, cuando el Sr. Hubbard visitó Sudáfrica a principios de la década de 1960, predijo una serie de trastornos sociales masivos y una ruptura severa entre las comunidades negra y blanca de allí. Para evitar el desastre, recomendó ciertas medidas y suministró la tecnología que haría posible que la gran cantidad de población negra del país fuera alfabetizada.38 Coincidiendo con el reconocimiento legal de Cienciología en 1975, la Iglesia creó una filial de su programa Escolástica Aplicada, que fue presentado como "Educación Viva", a fin de que sus técnicas de estudio estuvieran disponibles en Sudáfrica. Según la Iglesia de Cienciología: "En Sudáfrica, estos programas ayudaron a más de 2 millones de negros africanos desamparados a mejorar su capacidad para estudiar mucho antes de que cayeran las paredes del apartheid o de que el mundo siquiera lo notara".39

A lo largo de la era del apartheid, la Iglesia participó activamente en las campañas contra los abusos a los derechos humanos que se producían en relación con la política de segregación racial, de la educación bantú, y de la profesión de la salud mental. Como señala la Iglesia, la psiquiatría estaba al servicio de los intereses del apartheid al justificar la segregación racial y reforzar la opresión racista de los negros sudafricanos. La Iglesia luchó por identificar y poner al descubierto el tratamiento inhumano de los pacientes negros en los hospitales psiquiátricos. Aunque esta campaña llevó a la Iglesia a conflictos con el gobierno del apartheid, su preocupación por el racismo en la profesión de la salud mental en Sudáfrica fue imitada por la Organización Mundial de la Salud, que expresó en 1977 que "en ningún otro ámbito de la medicina en Sudáfrica se manifiesta tan claramente el desprecio por la persona alimentado por el racismo, como en la psiquiatría".40 La oposición de la Iglesia a la psiquiatría surge de su credo, que sostiene el fundamento religioso de la salud y curación mental. Sin embargo, en el contexto sudafricano, esta oposición se dirigió explícitamente contra el racismo endémico que parecía prevalecer en la práctica de la psiquiatría bajo el régimen de apartheid.

A través de estas iniciativas religiosas y educativas, la Iglesia de Cienciología afianzó su lugar entre las religiones de Sudáfrica. En los últimos años, la Iglesia ha participado activamente en la sede en Sudáfrica de la Conferencia Mundial sobre la Religión y la Paz.41 Al redactar el estatuto de los derechos y responsabilidades de las organizaciones religiosas de Sudáfrica, la CMRP ha sido apoyada por el compromiso de la Iglesia a la libertad religiosa. En una nueva Sudáfrica, por lo tanto, la Iglesia de Cienciología ha ocupado su lugar dentro de la rica trama de diversidad religiosa de la nación.

Como sostuvo el filósofo William James, toda religión tiene una intención terapéutica. Toda religión diagnostica el problema básico de la condición humana; ya sea que ese problema sea identificado como pecado, ignorancia, sufrimiento, enajenación, u opresión; y propone un método de curación.42 La Iglesia de Cienciología es una religión terapéutica que diagnostica el problema de la condición humana y provee técnicas específicas de curación espiritual y una filosofía religiosa aplicada diseñadas para curar dicho problema.

Aunque Cienciología es a menudo descripta como un "nuevo movimiento religioso", de hecho no es nueva. En Sudáfrica, como hemos visto, Cienciología ha estado presente durante 40 años. A principios de la década de 1980, algunos sociólogos e historiadores de la religión predijeron la decadencia de Cienciología. Expresaron que la Iglesia tendría dificultad para sobrevivir a la muerte de su fundador; que su ciencia religiosa se volvería obsoleta debido a los cambios en las modas científicas; y que su terapia espiritual perdería participación en el mercado debido a una competencia creciente.43 Durante los años transcurridos desde entonces, sin embargo, estas predicciones acerca de la desaparición de Cienciología no se han confirmado. Como una religión que es tanto vieja como nueva, la Iglesia de Cienciología ha continuado aumentando sus aspiraciones religiosas que han logrado seguidores en todo el mundo. La Iglesia de Cienciología se merece, como mínimo, continuar recibiendo reconocimiento y atención como religión en Sudáfrica.
 

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