V. ES CIENCIOLOGÍA UNA COMUNIDAD DE CULTO?

Así como la moderna definición de la religión ha tenido que ampliar su ámbito para dar cabida a tipos de creencias, prácticas y comportamientos religiosos que traspasan los límites de las tradiciones monoteístas occidentales, también el concepto de "culto", según su moderna definición académica, va más allá del contexto occidental y engloba ahora las prácticas de las tradiciones orientales de la vida religiosa y espiritual.

Desde un punto de vista histórico y global, el estudioso de la religión se topa con una amplia gama de "comportamientos y acciones de culto". Las tradiciones religiosas cósmicas de los pueblos indígenas dirigían sus actividades de culto hacia los ritmos de la naturaleza y hacia el creador. La práctica totalidad de los actos de la comunidad, desde la caza a la siembra, desde el nacimiento a la muerte, iba precedida de actividades rituales o de culto. En las tradiciones religiosas históricas de Occidente, la oración y los ritos formaban parte esencial de la comunidad dedicada al culto. Constituyen actividades de culto los cinco actos diarios de oración para recordar a Alá, la rememoración de la alianza de Yahvé durante las fiestas religiosas y la elevación del cuerpo de Cristo en las misas diarias de la fe católica romana. En las tradiciones orientales, el culto podía manifestarse en el silencio del yogui durante su meditación en la soledad del Himalaya, en el cántico repetitivo de los jainas ante la imagen del "alma hecha realidad" o en los complicados rituales del sintoísmo en presencia de los kami, quienes forman parte de cada gota de agua u hoja de árbol, o en los "cánticos y oraciones" que los budistas tibetanos, quienes rechazan la noción de un Dios creador, ejecutan en servicios de una semana de duración. Los estudiosos modernos de la religión consideran, por regla general, que el culto se compone de acciones religiosas que facilitan la comunión y alineamiento con el concepto invisible de lo sagrado. Desde un punto de vista histórico y global, abarca una amplia gama de acciones y comportamientos.

Dentro de la Iglesia de Cienciología encontramos una amplia gama de actividades de culto, acciones cuyo cometido es facilitar la comunión y alineamiento con lo sagrado. Lo vemos en sus actividades de auditación (descritas anteriormente) y en las de entrenamiento. La auditación es la práctica mediante la que una persona pasa de un estado de preaclarado a otro de Claro, y sigue de ahí a otros niveles. Es la manera en que Cienciología facilita la adquisición de la consciencia de uno mismo como un ser espiritual inmortal, llamado "thetán", es decir, la dimensión invisible que es el sujeto de la vida religiosa. Cienciología, además, concede igual importancia a la práctica del entrenamiento. Con la auditación, la persona se libera; con el entrenamiento la persona permanece libre y aprende "a alcanzar la meta de mejorar las condiciones de la vida".

Como se indicó anteriormente, las formas de culto dentro de una determinada tradición religiosa concuerdan con la experiencia que dicha tradición tiene sobre lo que es sagrado o definitivo. Para Cienciología, el entrenamiento es la actividad que permite a la persona pasar por las ocho dinámicas, en su intento por llegar a la octava dinámica, el infinito. El entrenamiento no se realiza al azar ni es sólo una mera cuestión de aprendizaje. Se trata más bien de un proceso preciso, que se lleva a cabo al ritmo que marca la persona y en el que se sigue una "hoja de verificación" (checksheet), cuya finalidad es la adquisición de conocimientos esenciales y la aplicación de esos conocimientos en la vida diaria. Son varios los cursos de entrenamiento que ofrece Cienciología, desde cursos de introducción hasta aquéllos que contienen "conocimientos acerca de las capacidades extremas del thetán".

Durante las ceremonias comunales que tienen lugar cuando los cienciólogos se reúnen para llevar a cabo ritos y celebraciones es cuando se ponen de manifiesto actividades de culto que resultan más familiares. Los textos de Cienciología contienen ritos y rituales que celebran los acontecimientos más importantes del ciclo de la vida: nacimiento, nombramiento, matrimonio y muerte. Estos ritos y rituales constituyen el vínculo entre tales acontecimientos y las profundidades sagradas de la vida, tal como la ve la comunidad de Cienciología. (Véase la obra de L. Ronald Hubbard, La Religión de Cienciología, Londres, apartir de 1950 para una descripción de estos ritos y rituales). Estos rituales de Cienciología para la celebración de los ciclos de la vida tienen su equivalente en la práctica de la totalidad de las tradiciones religiosas. Dichos rituales ponen de manifiesto la convicción de que la vida humana está unida a dimensiones espirituales invisibles que han de reconocerse si se quiere que la vida humana alcance el máximo grado de realización.

Los actos de culto pueden ser tanto individuales como colectivos. Esto resulta más evidente, probablemente, en relación con la oración, pero también ocurre con los actos de meditación y las disciplinas espirituales. Ya se trate de un sufi que reza solo o al que se le unen otros en una delirante danza de oración, la persona está inmersa en una actividad de culto. Ya se trate de un budista que medita solo en una montaña o al que se le unen otros para cantar un sutra, se le considera como un acto de culto.

En Cienciología se producen actos de culto tanto individuales como colectivos. Sin embargo, para los cienciólogos, al igual que para las tradiciones orientales de realización, el esfuerzo individual es esencial. Este proceso de realización, o movimiento hacia una libertad espiritual total, se lleva a cabo, dentro de Cienciología, a través de la auditación y el entrenamiento. La analogía es la relación entre el gurú y el discípulo en las tradiciones orientales. En la relación entre el gurú y el discípulo, los principales actos de culto son actos interiores que facilitan, en el hinduísmo, el logro del atman o el alma, considerada como la cumbre final. Estos movimientos internos pueden ir ligados a ciertas acciones externas como las posturas del yoga o las técnicas de respiración, o incluso ciertas acciones internas como la visualización de imágenes. Estos movimientos espirituales internos pueden desarrollarse en períodos de mayor o menor duración y forman parte de la actividad de culto del practicante. En muchas tradiciones orientales, los actos ascéticos y de meditación relacionados con el entrenamiento y la disciplina de un individuo para lograr avanzar en su vida espiritual, pueden desarrollarse en el curso de muchos meses o años, o en soledad esencial, una vez que el maestro haya mostrado el camino a la persona. Aunque la práctica se lleve a cabo en solitario, ésta sigue ligada a la vida de la comunidad por medio de las convicciones, creencias y actos compartidos. En Cienciología, éste es el contexto apropiado de la auditación y el entrenamiento, para las que la relación entre el asesor religioso y el iniciado individual resulta esencial. Las equivalencias en este caso serían la del director espiritual en las tradiciones monásticas cristianas, la del pastor en las tradiciones protestantes, la del gurú en las tradiciones hindúes y la del lama en las tradiciones budistas tibetanas.

En Cienciología, estos actos espirituales internos asociados con la auditación y el entrenamiento cuya finalidad es facilitar el desarrollo de la naturaleza espiritual de la persona, también están vinculados al avance del conocimiento y educación espirituales. En el contexto de Cienciología, esto significa, principalmente, el estudio de los escritos y charlas grabadas de L. Ronald Hubbard sobre Diánetica y Cienciología. (Aunque también incluye los cursos por él creados, así como las películas que escribió y dirigió). Este vínculo de práctica espiritual y estudio de las escrituras se encuentra en la mayoría de las tradiciones. El clásico yogui hindú practica simultáneamente la austeridad y lee sus vedas. El devoto islámico lee el Corán y observa el mes del ayuno durante las horas de sol. Se considera que estas actividades sirven para fomentar en las personas el camino espiritual.

Conclusión: teniendo en cuenta esta revisión de las prácticas y actividades de Cienciología, opino que Cienciología lleva a cabo actividades de culto en sus lugares para ello, según lo que los estudios modernos de la religión entienden por culto. Las actividades de los cienciólogos en sus lugares de culto se adecúan a la gama de tipos y prácticas que forman parte de la vida religiosa de la humanidad.
 

M. Darrol Bryant
26 de septiembre de 1994

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