II. I. LA DIMENSIÓN PRÁCTICA Y RITUAL
Por lo general las religiones tienen prácticas
características en las que participa la gente. La forma de dichas
prácticas varía enormemente, y puede incluir actividades
como el culto, predicación, oración, meditación, confesión,
sacrificios, ofrecimientos, ritos de transición y otras ceremonias
sagradas. En ocasiones, dichas prácticas pueden ser muy elaboradas
y visibles en público, como la liturgia eucarística de la
Iglesia Ortodoxa oriental o las ceremonias sagradas de las religiones aborígenes
australianas. A veces, son mucho menos elaboradas y visibles, como las
formas de meditación que se practican en el budismo o en las oraciones
privadas, que son parte de diversas tradiciones religiosas. Utilizar el
término "ritual" para describir dichas actividades no implica que
exista una forma exacta y específica que deban asumir las prácticas,
ni tampoco entraña que la gente realice dichas actividades simplemente
por costumbre. Muchas formas de rituales contienen tanto aspectos exteriores
(o visibles) como interiores (o no visibles).