Cienciología utiliza su propia terminología para referirse a la conducta que es dañina o que viola un código moral que uno ha acordado. Dicho comportamiento se denomina "acto hostil" (overt). El acto hostil que uno oculta o niega se llama "ocultación" (withhold). En el proceso de auditación se presta atención, entre otros, a los actos hostiles y ocultaciones que la persona aclarada necesita superar.
A un nivel más general, Cienciología concibe la bondad en términos de una "acción de sobrevivencia constructiva" (Introducción a la Ética de Cienciología, pág. 19). Como la construcción, también puede conllevar un grado de destrucción, pero la primera debe superar a la segunda a fin de que se considere algo como bueno. En contraste, cualquier cosa que sea más destructiva que constructiva es, por definición, malo.
Considerando estas definiciones, Cienciología
establece un medio por el que el individuo pueda elevar progresivamente
su nivel ético y, de esa manera, incrementar su supervivencia junto
con cada una de las ocho dinámicas. La "tecnología de ética"
especifica doce "estados éticos" o condiciones y ofrece pasos precisos
o fórmulas por las que uno puede ir de una condición a una
más elevada. En el nivel más bajo se encuentra una condición
de confusión donde sólo existe el desorden y no hay nada
productivo. En el nivel más alto se encuentra una condición
de poder en la que nada, si es que existe algo, puede poner en peligro
la supervivencia. Entre estos dos extremos existen diversas condiciones
adicionales ordenadas en secuencia: traición, enemigo, duda, riesgo,
inexistencia, peligro, emergencia, operación normal, afluencia y
cambio de poder (Introducción a la Ética de Cienciología,
capítulos 3 y 4).